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Todos los días pero en especial el 8 de marzo, PayFit hace un guiño a todas las mujeres del mundo.

¿Por qué el 8M?

El Día Internacional de la Mujer es un buen momento para reflexionar acerca de los avances logrados, pedir más cambios y celebrar la valentía y la determinación de las mujeres que han jugado un papel clave en la historia de sus países y comunidades.

El mundo ha logrado avances sin precedentes, pero ningún país ha alcanzado la igualdad de género.

Siguen existiendo restricciones legales que impiden a 2.700 millones de mujeres acceder a las mismas oportunidades laborales que los hombres. En 2019, menos del 25% de los parlamentarios eran mujeres y una de cada tres mujeres sigue sufriendo violencia de género.

Hagamos que 2020 sea un año decisivo para las mujeres y las niñas en todo el mundo.

“En 1909, una jornada organizada por un grupo de mujeres congregó a más de 15.000 mujeres en una marcha que exigía mejoras en las condiciones laborales, desde salarios más justos hasta el derecho al voto. Fue el origen del 8M.

Si bien se ha logrado un progreso considerable en relación con la participación de las mujeres en el mercado laboral durante las últimas décadas, persisten desigualdades profundamente arraigadas. Son el resultado de normas y actitudes discriminatorias, la distribución desigual de las responsabilidades de cuidado en el hogar y la forma en que las estructuras institucionales consideran e integran el género.

Esto sucede en diferentes ámbitos de trabajo y aunque parezca que estamos avanzando, existe una brecha, no solo salarial, que no pasa desapercibida.

Para ponernos en contexto, debemos entender que España sigue teniendo una de las menores tasas de empleo femenino de la UE, por debajo de un 60% para la población entre 20 y 64 años. Y, aunque las mujeres tienen más estudios superiores, por ejemplo, en el curso 2016-2017, las universitarias representaban un 55% frente a un 45% de los universitarios, esta realidad no se traduce a la participación en el mercado de trabajo.

En el trabajo, las mujeres siguen teniendo menores tasas de actividad y ocupación y mayores tasas de paro y parcialidad, centrándose en menos sectores y más precarios, llegando en menor medida a la cúpula de las organizaciones y recibiendo menos dinero por su trabajo.

Esto confirma el hecho de que para las mujeres la inversión en educación es muy importante a la hora de garantizar su participación laboral, pero no suficiente. El contraste de los datos educativos con los laborales ha conducido a la denominación de las mujeres como triunfantes perdedoras.

Contexto del mundo emprendedor

Puede ser que estemos avanzando hacia un escenario donde es posible mejorar la igualdad de género: el mundo emprendedor.

El emprendimiento juega un papel importante en la creación de empleos, innovación y crecimiento. Fomentar el espíritu emprendedor es un objetivo clave para los gobiernos, ya que hay estudios que afirman que las altas tasas de actividad empresarial crearán empleos sostenibles.

El interés en el emprendimiento por parte de las mujeres ha crecido entre los académicos y los responsables políticos. Si bien la justificación del espíritu empresarial de las mujeres se ha centrado tradicionalmente en mejorar la igualdad, el empoderamiento y la inclusión social de las mujeres, ahora se considera que su participación en el mundo del emprendimiento puede resultar en un gran desarrollo económico.

Abrirse camino en este nuevo escenario sigue siendo un reto para las mujeres emprendedoras. La brecha salarial existe y las posiciones para las cúpulas de las empresas siguen siendo en la mayoría de los casos para los hombres. La dificultad de conciliación entre la vida laboral y la vida social juega un papel fundamental que desventaja a las mujeres emprendedoras.

También los prejuicios y estereotipos sobre las mujeres en los negocios son inconvenientes que tenemos que combatir si queremos realmente triunfar y imponer nuevas visiones en este nuevo contexto para explorar.

Gracias a varios estudios realizados por EIGE, European Institute for Gender Equality, podemos recolectar data de estas barreras en el camino que nos encontramos. Por ejemplo, un estudio señala que la "doble carga" de las mujeres (obligaciones laborales y familiares) y otras obligaciones sociales pueden llevarlas a experimentar más aislamiento que los hombres emprendedores. Eso significa falta de acceso a networking potente para realizar un trabajo exitoso.

De la misma manera, un estudio llamado "Why research on women entrepreneurs needs new directions” ha analizado que el espíritu empresarial se ha construido tradicionalmente como un campo masculino: los hombres poseen una mayor parte de las empresas y superan abrumadoramente a las mujeres en industrias como la tecnología, que reciben mayor atención de los medios de comunicación, el público en general y los encargados de hacer política.

¿Qué es la brecha digital?

Bien sabemos que el mundo emprendedor está dominado por la innovación, la ciencia y las nuevas tecnologías. De acuerdo con el estudio realizado por la Unión Internacional de las Telecomunicaciones en el caso de España, las mujeres representan tan solo el 18% de los profesionales pertenecientes en la industria tecnológica.

La diferencia entre mujeres y hombres para estas posiciones tan nuevas y tan futuras es lo que llamamos brecha digital. Una brecha muy notoria en el mundo del emprendimiento. La mayoría de innovaciones van muy ligadas con la tecnología y los avances científicos. La baja propensión de las mujeres a seguir carreras en estas áreas puede significar falta de acceso a estas nuevas oportunidades.

El contexto es difícil y cambiante y cierto es que es necesario una evolución en las tendencias y en la educación que ayudarán a cerrar la brecha digital. Necesitamos incentivos para las mujeres que las inviten a las nuevas tecnologías. Como dijo Nadia Calviño, ministra de Economía y Empresa en funciones:

“No es racional desaprovechar al 50% de la población. El PIB sería un 15% superior si no existiera la brecha por género."

El camino hacia la igualdad de género

En las últimas décadas, el papel y la contribución del espíritu empresarial de las mujeres al empoderamiento económico, el crecimiento económico y la sociedad y al desarrollo sostenible han sido reconocidos por parte de las instituciones nacionales e internacionales.

El espíritu empresarial de las mujeres es un tema clave para las instituciones europeas y para el entorno empresarial español.

En 2012, la Comisión Europea elaboró ​​el plan de acción sobre emprendimiento para implementar hasta el 2020, con la intención de diseñar estrategias para el emprendimiento de las mujeres, implementar políticas que permitan a las mujeres un equilibrio adecuado entre el trabajo y la vida así como la defensa de los derechos de las mujeres hasta conseguir la igualdad en todos los ámbitos.

El cambio real no ha parado de hacerse visible, sobre todo en educación y en la participación en el mercado de trabajo y en el ámbito político. Hemos tenido el tercer Parlamento más paritario de la UE y un Gobierno con mayoría de mujeres –de hecho, el Gobierno con mayor porcentaje de ministras del mundo– antes de abril del 2019.

Pero aunque en España hemos experimentado un cambio muy significativo en estas últimas décadas, aún estamos lejos de alcanzar la igualdad real.

Sabemos que existe una tendencia de mejora pero también tenemos que entender que estas mejoras se notarán en países de nuestro entorno pero en otros, más lejanos y desfavorecidos, aún queda mucho camino que andar y los pasos que se están dando son muy lentos.

Las mujeres tendrán muchas más oportunidades y autonomía dentro de los países desarrollados pero las desigualdades seguirán presentes en muchos ámbitos, especialmente en los países en desarrollo.

Por esta misma razón animamos a todos nuestros lectores y a todo el mundo en general a que se preocupe de su educación y se conciencie con la situación en la que vivimos las mujeres.

Pequeños cambios del día a día pueden contribuir en un gran cambio para el futuro. Ser conscientes individualmente tiene un impacto a nivel grupal y avanzar hacia el logro de la igualdad, se deberá hacer con cambios radicales en la sociedad, que aminoren el peso del género masculino en el sistema que nos constituye hoy en día.

¿Qué hay de PayFit? 💙

Desde PayFit nos gusta reflexionar sobre la igualdad de género ahora que ha sido el día de la mujer pero tenemos claro que el trabajo debe realizarse día tras día. Sentimos orgullo de nuestro equipo de producto formado por 50% mujeres y 50% hombres. Es un equipo formado por perfiles técnicos, la mayoría de ellos ingenieros. Destacamos que las managers de los dos equipos que forman este departamento son chicas. ¡Nos sentimos orgullosos de ello! 🙂

Trabajamos contra esta brecha digital ofreciendo oportunidades a los perfiles que realmente nos interesan, sin considerar el género ni otros factores que podrían llegar ser injustos para el candidato.

Júlia Larrosa

Júlia Larrosa

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